RELATOS DE TERROR Y POEMAS GOTHICOS | |
El brillo de la luna es una tortura Sobre todo cuando tú reflejo esta en ella Lo único q deseo es poder recordar Recordar el daño q has causado Y olvidar lo mucho que te quiero Desearía poder odiarte Pero como a la luna no puedo Todo se vuelve trillado, Toda mi verdad se vuelve mentira Solo con saber que tu estas cerca No puedo evitarlo, creeme lo intento Todo es un mar de sonrisas fingidas Y montones de sentimientos encontrados Desearía poder odiarte Pero se que no puedo!
Él estaba allí... alimentándose de mis miradas enamoradas... alimentándose de mi presencia, de mi aroma... enredando sus largas y puntiagudas uñas en mi rubio y libre cabello... Allí estaba él... el que alguna vez había irrumpido en la casa y en la vida del Dr. Fausto, llenándola de placeres y desdichas diabólicas... aquel que había tentado a Jesucristo en el desierto... el mismo que se deslizó por el tronco del árbol del Edén y corrompió el alma de Eva... y ahí estaba... acariciándome el cabello y susurrándome al oído cuánto me amaba.- Y yo estaba ahí, aceptando sus suaves roces y escuchando sus deliciosos suspiros en mi oreja... Dolía... claro que dolía; amar al Diablo y que él te ame a ti puede llegar a ser muy doloroso... pero ahora ése dolor era abstracto... ése momento era el clímax de mi existencia... ¡Habráse sentido placer más extraordinario que sentir las manos del Diablo acariciándolo a uno!.- Su lengua viperina jugaba en algún lugar de mi cuello mientras sus dedos habían dejado la tierna tarea de enredar mis cabellos y paseaba sus arácnidas manos por mi pecho, rozando mis pezones... haciendo que éstos se endurecieran.- ¡Y pensar que yo creía ser un muchacho lleno de vigor capaz de rechazar hasta al mismísimo Infierno con sus ímpias hordas de criaturas y su Diablo!.- De repente ya no siento nada... ya no escucho sus siseantes y escurridizas palabras ni percibo su delicado toque erótico; estoy solo en mi habitación, semidesnudo, con los pezones agredidos, el cabello enredado y mirando por la ventana... Deseo volver a sentirlo... deseo volver a escuchar sus historias, a sentir el calor de su aliento en mi piel... sentir el contínuo roze que sus ardientes labios impartían a cada hermosa palabra que su boca dejaba escapar.- Y entonces me giré sobre mis talones y él estaba sobre la cama, sonriéndome y extendiendo sus brazos... invitándome a un abrazo diabólico.- Comenzé a acercarme lentamente y cada vez que pestañeaba estaba en mi cama una persona diferente: Himler me sonreía con lascividad haciéndome sentir un Hitler barato de ésos que admiran los niños que no saben a qué aferrarse, Chapman extendía más y más sus manos tratando de abrazarme mientras dejaba a un lado unos anteojos que me resultaban muy familiares, Griffith pestañeaba compulsivamente mientras hinchaba su pecho, recordándome aquella portada de una de sus películas de los inicios del KKK... y yo lo acepté... yo me incliné sobre la cama, me senté a horcajadas sobre su pecho... y hundí mi rostro en sus labios... El beso de Judas... él es el Diablo... él es el predicador de la oscura palabra... vengan a por él... pero antes permitánme efectuar mi anhelado coito diabólico... dejen que me funda, que seamos uno... dejenme disfrutar de su sensual presencia... y luego de hacer el amor con Al Ghoul tendré tiempo para pensar si debo o no expíar mis pecados... Y ahí estábamos, gritando enloquecidos, hasta que nuestras voces enronquecieron... hasta que nuestros alaridos sacudieron las alturas de los cielos y agrietaron las profundidades infernales... Alcanzamos el éxtasis juntos, Diablo y Devoto... Mi amado y yo... Y todo acabó como había empezado: con mi mirada perdida en el exterior que vislumbraba a través de la sobria ventana, con el Diablo acariciando mis cabellos y rogándome por una noche más de desenfreno y lujuria....- Nosotros estábamos allí... expectantes y ansiosos... enamorados.- Blanco y frío amaneció el día bajo heladas cortinas de insensible viento y siniestras brumas de evanescentes nieblas, que cubriendo el cielo con finas y artísticas bagatelas de albinos hilos, daban conocer un nuevo y fastuoso amanecer. Apartó la niebla como quien revela el celeste cielo tras unas blancas cortinas. El bosque todavía dormitaba, sus árboles todavía albergaban la suave seda oscura con la que la noche los había sorprendido. Las dulces gotas brotadas de aquel acaramelado cielo ambarino, florecían de las ramas y de los macizos troncos de aquellos gigantes, que ronroneaban sus últimos segundos de sueño.
Sigilosamente se acercó al Estanque Dorado, a las aguas prohibidas, cual largos y finos rayos de luz pintaban el reflejo de su pálido rostro, sus oscuras alas angelicales brillaban ante la blanca luz que pintaba aquel híbrido sentimiento de tristeza y rencor, había despertado de un largo letargo, y su mirada perdida anhelaba venganza. Recordó su vida mortal y el hedor de la oscuridad engullendo su alma; la muerte había saciado su sed con su gélida sangre, y tantas sombrías memorias parecían lejanas junto con la claridad de un nuevo día. Había abierto sus ojos de nuevo, pero el vacío que sentía en su interior era tan intenso que cegaba cualquier rayo de esperanza que pudiera confortarla. No sentía el latir de su corazón, ni el trayecto de su sangre por sus venas... aun así, desgajó todo brío de fortaleza, y desahogó sus penas ante aquellas verdosas aguas que la acechaban... Y aquellas lágrimas que recorrieron sus mejillas, se transformaron en lágrimas de sangre. Sus pálidos ojos grises miraron hacia el frente, y una extraña sombra se alzaba al otro lado del estanque... El brillo de los ojos de aquella oscura figura, sobrecogió a aquel ángel caído, perdido en aquel remoto lugar, escondido de vida y muerte. Entonces... una helada sensación recorrió su cuerpo, algo o alguien había sorprendido aquel ser inocente, tras creer que la venganza de su muerte sería posible. Rápidamente se giró, y vio aquellos ojos, aquel rostro que antaño había visto entre pútridas rejas cubiertas de oscuro moho... el mismo rostro que había aparecido en su sinistro letargo... durante tanto tiempo.... Las temblorosas manos de aquel mortal le devolvieron aquel preciado tesoro que en vida, ella le había regalado, aquel colgante argentado, con aquella gótica gárgola de piedra... El tiempo regresó al pasado, cuando juntos de nuevo se miraban por última vez, aquella joven de largos cabellos dorados y ojos esmeralda, regalaron el corazón de su amor obsequiando a su amante aquel arcano tesoro que había protegido sus antepasados... Pero... una sombra rozo sus cuerpos, una sombra regresó del Hades, una sombra cegó sus ojos
Y el silencio... el silencio rasgó el mortuorio desvanecimiento sucumbido, el aire evadió a través de las maléficas puertas de las tinieblas, como el aliento olvidado de hallar vida en la cripta. Asfixiados por el desgarrado y el lúgubre sentimiento de agonía, ambos entrelazaron sus esperanzas para dar fin a tal siniestra desesperación.
...Aquella lúgubre sombra los separó. Damant cayó en las aguas, parecía ahogar su vida con la negra profundidad del dolor... Y aquellas lágrimas de sangre brotaron de nuevo bajo los párpados de la inocente muchacha que a pesar del sufrimiento, se ahogó por fin aferrada a los brazos de la muerte, y como un extraño milagro, su vida inmortal nacía, como un nuevo capítulo de un antiguo y mítico libro... sus argentadas y ancestrales letras, se escribirían a lo largo de su venganza...
     | TE AMO! | Jun 15, '07 8:04 PM for everyone |
"Te amo", por ponerle un nombre a lo innombrable, te amo aunque no sea la palabra correcta, te amo por ocupar palabras conocidad, te amo, porque callarlo no puedo... te amo, aunque en silencio no te ame, te amo aunque el pasado es más fuerte, te amo, aunque esté perdiendo el tiempo... te amo cuando estás, y si no estás te invento, te amo cuando te odio y te detesto, te amo cuando me golpeas y te insulto, te amo, cuando no encuentro nada mejor que hacer... te amo con la rabia y la sonrisa, te amo con la vida y con la muerte, te amo con un golpe una caricia, te amo, con la maldición de estarte amando... te amo entre libros y poemas, te amo entre fantasmas y sueños, te amo entre el cuello y el vientre, te amo, entre lo primero que pasa por mi mente... te amo, a pesar de ser una manipuladora, te amo a pesar de que no eres quien yo quiero, te amo a pesar de darme muchos dolores de cabeza, te amo, a pesar de odiarte tantas veces... te amo y si lo negara sería un cobarde, te amo y aunque me duela lo estoy repitiendo, te amo, y si pudiera devolver el tiempo sabes bien que buscaría no amarte... Esta historia es 100% real y ocurrió hace tan sólo dos años. Mi nombre es Lucía, y tengo 11 años, estudio primaria en un colegio de Málaga (España) llamado "Pablo Ruiz Picasso". Un lunes como cualquier otro llegue al colegio, mis amigas fueron a recogerme para charlar en el recreo 20 minutos antes de que comenzarán las clases. Mi amiga Micaela se acercó a mi corriendo y me dijo: -Hola Lucía, Marina esta muy rara... Te juró que es verdad, dice que... VE A UNA NIÑA. -Venga, Mica, No me tomes por loca. No creo en los fantasmas. Pero me extrañaba muchísimo que Marina hiciera una broma así, es más, ella en su vida a hecho una broma. -¡QUE NO TÍA! ¡QUE ES VERDAD! -Venga sí, voy allí asustada y todas me gritaís ¡INOCENTE!. -Anda, ven y lo verás-Dijo Claudia. Yo nunca en la vida he creido en lo esóterico, pero como no tenía nada que hacer fui ha ver que ocurría. Al llegar al sitio donde nos reuniamos mis amigas y yo, vi a Marina tumbada en el suelo, con la mirada perdida y muy pálida. -Se llama Verónica-Dijo Marina con la mirada perdida. -¿Quién?-Dije ya un poco preocupada. -Murió hace cincuenta años. En el baño del tercer piso. En ese baño nadie entraba, todo el mundo decía que estaba maldito, algo estúpido. Pero era muy raro que Marina dijera que estaba maldito. -Ella dice que quiere matarnos a todas. -Marina, no digas gilipolleces.-Dije -Dice que te calles, y quiero que me escucheís chicas. Hace diez años ella murió. Dice que la mato una mujer en el baño. -Marina, estás loca-dije. En ese momento, algo o alguien me empujo y caí al suelo. -Pero que... ¡¿QUIEN A SIDO?! -Ella.-Dijo Marina. -¡MARINA! ¡No digas tonterías! ¡AQUI NO HAY NADIE! -Tu no la ves, pero yo sí. Se parece mucho a tí. Va vestida con un camisón de flores azules y tiene rajas en todo el cuerpo. -...Quizás...Será mejor que vengaís a casa después de clase. Mis padres estaban de viaje y mis hermanas se fueron a casa de sus amigas, así que, después de clase fuimos. Por el camino preguntó Alejandra: -¿Está aqui Verónica? -Sí, al lado de Lucía. -Que miedo...-Dije yo. -Dice que siente un vínculo hacia ti. Al llegar a mi casa fuimos a mi habitación y abrimos mi armario. -¿Qué buscas Lucí?-Dijo Sofía. -Algo... Que puede que ayude-Dije. Saqué de mi armario un camisón que lleva algunas generaciones en mi familia. -Marina... ¿Lleva ella este camisón? -Yo...SI Mis amigas estaban temblando de miedo. -¿De dónde lo has sacado? -Es heredado. Marina me explicó que debía preguntar cuando llegaran a mis padres por el camisón. Pasarón tres semanas y se lo pregunte a mi madre. -Cariño, ese camisón lo heredaste de tu bisabuela. -Y... ¿La conociste? -No, murio a los once años. -¿Cómo? -Hubo un asesinato. Lo que ahora es un hospital ahora, antes era un "Loquero". Se escapó una loca y se coló en el colegio. Mató a tu visabuela. -¿Cómo se llamaba? -Creo que fue Verónica, aunque tambien me suena Virginia. ¿Por? -Por nada. Se los explique a mis amigas. Hoy día Marina sigue viendo a Verónica. Está historia es real, Marina tiene un don, lo sé, lo he vivido.  Hoy he visto a la muerte y me ha dicho que pronto nos reuniremos. Que está deseando tenerme a su lado, que se siente muy sola yendo de un lado a otro llevándose almas que, al fin y al cabo, no son para ella. Pero conmigo es distinto, quiere que le siga en sus viajes, que sea su discípula en la eternidad. Que sea su compañera, amiga e hija, y que aprenda todo lo que pueda para algún día ocupar su lugar. No es fea y fría como piensan algunos, se nota que no la han conocido. Todo lo contrario, es cálida y dulce como el buen vino, lo único frío en ella es su mirada, como de hielo, pero incluso el hielo llega a quemar cuando lo tocas sin guantes. Es la más bella que he visto nunca, tiene una belleza sepulcral, pero belleza al fin y al cabo. Al conocerla se ha despertado en mi un gran interrogante,¿por qué le tienen miedo? No lo entiendo, desde que la he visto sólo pienso en el momento de reunirnos y unirme a ella en ese cálido abrazo que me dará la eternidad. Gracias a ella seguiré siendo joven por siempre, igual de bella por siglos. Qué tiene eso de malo? Es lo mejor que podría pasarme en estos momentos de eterna angustia que llevo sufriendo desde hace años. Por fin se acabará la tristeza sin explicación, la angustia absurda presente todo el día, a todas horas. Y cuando hayan pasado las décadas, los siglos, los milenios, yo seguiré aquí, sabiendo todo de todo , de todos. Habré visto cómo la humanidad se ha destruido a sí misma, como hace con las demás cosas. Toda la tierra será un país tercermundista sumido en la miseria y el caos. Para entonces ella morirá en mis manos y yo ocuparé su lugar, crearé mi propio reino, no dejaré que las almas vayan a una u otra dirección, sólo se quedarán conmigo. Y lo harán voluntariamente, porque para entonces la vida será tan muerte que se enamorarán de mí y preferirán mi mundo.   Que mis plegarias sean escuchadas en esta noche de cruel monotonía donde el viento lleva lágrimas de mi mísera alma que se debate por librarse de esta sonata de eterna soledad…
Esta noche volveré a recorrer las calles donde alguna vez me cegaste con los sueños de un perdido poeta que con sus versos entupidos de enamorados vivía ilusionado con vos.
Donde yazca la sangre de mi condena (dulce licor para tus labios) veras el fulgor de mis ojos llenos de odio, de incomprensión, preguntándose como siempre el porque de mi existencia, el porque de este maldito amor que cada día me obsesiona mas, que hace de mi vida el ataúd de mis marchitos sueños.
¿Acaso puedo seguir viviendo en tus oscuros ojos? Donde aun yazgo con la luna sobre mis hombros para que me consuele en mis lamentos, para que me abrase en su oscuridad, para que me bese en su esplendor y para que al despertar me de cuenta de que no eres tu.
Pero que se puede hacer cuando el silencio es eterno y ninguna de mis lagrimas humedece las tuyas, el delirio ya no me embriaga y el tiempo se desvanece, pero no puedo detener mis pasos, no puedo volver a cegar mi mirada, ¡mira, ahí esta tu silueta! Siento la calidez de tu cuerpo, admiro cada pétalo de tu piel, pero no estas a mi lado, para ti no existo, solo un parasito más de esta cruel existencia que con sus suspiros da vida al altar de tu sombra…
El Frió invade las venas vacías de mi espíritu, agonizante martirio, anhelante masoquista, ¿que soy? Solo un soñador mas que muere lentamente bajo la mirada de tus labios cariño mío…   Hola, mi nombre es Camila y tengo 16 años, la verdad es que viví con gente de carne y hueso hasta los trece años, pero durante estos tres y los que me quedan de vida voy a vivir en la oscuridad, en espera de que algun día llegue alguien o algo que me saque de aquí.
Comenzaré por contarles como llegué donde me encuentro, resulta que mi madre fue soltera y yo nunca conocí a mi padre y ella tampoco quiso hablarme algo de él, solo esquivaba mis preguntas diciéndome “no te gustaría saberlo” y reía, solo logré obtener su nombre, antes que me dijera que había fallecido.
El día 17 de mayo, un día antes de mi cumpleaños, se me ocurrió salir a dar una vuelta con mis amigas a la higuera del cementerio, a ellas les pareció genial y me acompañaron, llegamos a la higuera pero esta ya había sido ocupada, por otros chicos que estaban haciendo una sesión espiritista, a nosotras nos pareció atractivo quedarnos a mirar, ellos nos invitaron a formar parte y aceptamos de buena gana.
La sesión al principio fue un chiste, todo el tiempo eran risas y mas risas, una de las chicas del otro grupo preguntó si conocíamos a algún muerto para convocar su espíritu, después de darle varias vueltas a mi cabeza decidí dar el nombre de mi padre, al grupo le pareció bien y empezamos a llamarlo.
Paso un buen rato y no sucedía nada, cuando de repente... la aguja comenzó a moverse de un lado al otro, estaba como loca, luego empezó a girar en círculos, todos los que estábamos ahí no sabíamos que hacer, luego uno de los presentes me dijo que le dijera algo porque era mi padre, la verdad a mi no se me ocurría nada y le dije “ Muéstrate”... nunca debería haber dicho eso...
La higuera en donde estábamos empezó a agitarse y desde la copa del árbol, se podía divisar una sombra muy rara esta comenzó a bajar y ya luego se podía divisar mucho mejor, era una especie de dragón con forma de hombre, todos los que estábamos ahí entramos en pánico, no sabíamos que hacer, si correr, si gritar o solamente quedarnos quietos como estatuas; algunos entraron en trance, otros simplemente comenzaron a arrojarle piedras, lástima que ninguna le hacía daño. La bestia seguía caminando en dirección hacia a mi, yo estaba paralizada, todo mi cuerpo temblaba, mis manos estaban sudorosas, creo que eso era el verdadero miedo, la bestia cada vez se acercaba más y más, cuando ya estaba frente a mi cara, soltó una carcajada horrenda, que dejo en mis oídos un pequeño pito, mi cuerpo aun no recobraba el movimiento, estaba estático, yo solo quería gritar, quería por fin librarme del terror que me embargaba, pero no podía.
Todo el grupo miraba a la bestia, una de mis amigas comenzó a rezar, y el resto la siguió, la bestia se volvió hacia ellos y los arrojó lejos, al ver esto ya sabía con quién me enfrentaba, era ni más ni menos que lucifer...
El demonio nuevamente se acercó donde mi y me dijo...”¿¿Querías conocer a tú padre??, pues aquí está”, al escuchar esto, me desvanecí y desperté en este lugar horrible donde solo reina la oscuridad, y la única luz que veo es la de mi alma, que sigue viva en las tinieblas.
Solo me queda pedir...AYUDA!!!   El diario de cada persona es lo mas personal de cada uno...
Jamás debes de leer lo que hay en un diario ajeno pues no sabes lo que veras
Esto que van a leer es una de las páginas de un diario que encontré en la casa de mi vecino que se acaba de mudar, no se a donde…
En la oscuridad de la luna nueva he de despertar, sediento busco con quién saciar mi sed, te he visto y te acecho en cada movimiento que haces. Quiero saber más de ti, me paro detrás para olerte y tu das la vuelta, mas ya no estaré ahí.
Busco alterar tus sentidos la adrenalina te da un sabor especial . Estoy cerca de ti, escondido en las sombras de la noche, no trates de huir, no trates de gritar pues nadie puede oírte nadie, te salvará de tu destino.
Soy más rápido que tus pies.
No puedes escaparte.
Puedo oler tu miedo.
Estás lista para mi.
Mientras corres aterrorizada yo espero que llegues a mí.
Buscas con tu vista frente a ti y me logras ver, no te servirá de nada pues tus pies se paralizan, tu sangre también, debo hacerte correr para que tu flujo sanguíneo siga; te sigo de cerca esperando, te sigo muy cerca, tan cerca que puedo oír tus latidos, caes al suelo, es hora de que tu destino concluya, entierro mis colmillos en tu cuello.
Tanto esperar valió la pena.
Siento algo, alguien se acerca puedo olerlo mientras ella bañada en sangre sigue gritando me tengo que esfumar dentro de las sombras.
¡Han venido ayudarte!
¡Ja ja ja! Sabía que no funcionaría, no escaparás de mi, me lanzo sobre el cuello de él. Saca un arma y me hiere, pero no puede matarme, su fuerza es inútil no es nada comparado conmigo. Pero su instinto de héroe es más grande y no ha de desistir; es respetablemente estúpido diría yo.
¡Ah desgraciado! se siente más de una presencia, vienen en tu ayuda ¡Maldito con suerte! ¡Maldito héroe! ¡Me has quitado mi víctima! por eso te maldigo, me he de vengar, en mi siguiente despertar, tendré a alguien ya dispuesto, disfruta tu momento de gloria, respira tu último aliento pues no podrás escapar.   Nueve veces Veronica Esto es justo lo que nunca debes hacer: ponerte frente al espejo y repetir nueve veces seguidas el nombre de Veronica. No serías el primero que se rie al conocer esta historia, que lleva circulando por el mundo desde hace varias décadas. Muchos antes que tu han pensado que se trataba de un cuento chino y se han burlado, pero otras personas aseguran que quienes no han hecho caso de la advertencia y han aceptado el desafío, han cargado con una maldición terrible. ¿Quien es Veronica? O mejor dicho: ¿quien era? Se trataba de una chica de 14 años que, estando en el pueblo con sus amigos, hizo espiritismo en una casa abandonada. Todo el mundo sabe que es algo tremendamente peligroso y que jamás debe tomarse como un juego. Ella no siguió las reglas de los fantasmas, se burló durante toda la invocación y una silla que había en la habitación cobró vida y la golpeó mortalmente en la cabeza. Sin embargo, Verónica aun no descansa en paz. Su espiritu esta condenado y vaga buscando venganza entre aquellos que no saben respetar el Mas Alla¡, como le sucedía a ella en la vida real. Ana era una chica de la edad de Verónica que conoció la leyenda en su instituto. Sus amigos la picaron, diciendole que no se atrevía a decir \'Veronica\' nueve veces ante el espejo. A ella le daba miedo, pero venció su terror porque le avergonzaba quedar mal ante todo el mundo. Una compañera fue a los servicios de esa planta del instituto para comprobar, entre risas, si cumplía la prueba. Lo hizo, no paso nada y el grupo lo olvidó enseguida. Menos Ana. Para ella la auténtica pesadilla comenzó esa misma noche. Estaba en la cama, cuando un sonido la despertó. No se trataba de un estrépito, sino de una especie de susurro indescifrable que oía cerca de la nuca, mientras sentía como si alguien respirara en su cuello. Aterrada, se levantó y encendió la luz. Alli solo estaba ella. A pesar de eso, no pudo dormir en toda la noche. Al diía siguiente, no se atrevió a contarselo a nadie. Estaba muerta de miedo, y en medio de la clase tuvo que salir al servicio para mojarse la cara y despejarse. Pero cuando entró al baño, hacía mucho frío (como estaban en invierno no le dió importancia) y una capa de vaho cubría el espejo. Ana lo limpió con la mano para comprobar horrorizada que tras ella había una chica que no había visto jamás, con una expresión de espanto y sangre en la cabeza. Fue solo un instante. Cuando se volvió a mirar, ya no había nadie. Ana rió nerviosamente, pensando que todo era fruto de su imaginación, los nervios y el cansancio. Sin embargo, cuando se volvió hacia el espejo vio algo que la dejo helada. Al borrarse el vaho una frase habia permanecido escrita: \'Soy Verónica. No debiste invitarme a volver\'. Ana no pudo soportarlo. Hoy pasa sus dias encerrada en un manicomio, y solo habla para jurar y perjurar que el fantasma de Verónica la sigue atormentando. 
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